El 7 a 1 final refleja con números las diferencias que hubo entre Ever Ready y su rival. Durante el primer tiempo, el equipo de Cellillo jugó mejor y llegó a la apertura del marcador a los 16 minutos por intermedio de Di Franco, que aprovechó una mala salida de Calabrese con el pie, que hizo rebotar el balón en la espalda de Baez y habilitó al delantero para el 1 a 0.
Tras ese primer impacto, tres minutos después Di Franco –de gran labor- habilitó a Parodi que conectó de cabeza, iniciando una tremenda serie de conquistas que se extendería en la segunda mitad. Luego Suárez acercaría a Dolores sorprendiendo por derecha, pero fue sólo un abismo en el desierto futbolístico que fue el equipo de la calle Chascomús.
Ni bien arrancó el complemento, Parodi marcaría el tercero y a los 12’ Federico Minasso colocaría el cuarto, dándole forma a una goleada que iría creciendo recién en los últimos minutos. Dolores estaba muy nervioso y desconcertado, y como contrapartida el que iba a estar siempre atento iba a ser Parodi, que a los 32’, 37’ y 42’ rubricaría una tarde personal inolvidable en la que le devolvió a Ever Ready la alegría de un triunfo.



