Uno
estaba obligado a ganar, al menos, y el otro podía esperar más relajado. El
tricampeón Deportivo Castelli llegó a Dolores golpeado, herido por el 3 a 1 que le había propinado
Ever Ready la semana pasada. Pero pareció no darse ni cuenta, porque el equipo
que ayer vino al “Delfor del Valle” fue una lágrima, y fue demasiado liviano
para un rival ordenado, práctico y confiado, que pasó a la final con mucha
comodidad.
Con
la ventaja obtenida, la idea del conjunto local bien pudo basarse en la espera,
pero Deportivo Castelli ni siquiera se lo propuso, porque no salió a buscar
decididamente tal como mandaba la circunstancia. Con la vuelta de Rógora,
visiblemente fuera de timming, el conjunto castellense careció de ideas y
encima en las pocas que tuvo Etchemendy chocó con una tarde para el olvido.
Bien
plantado atrás, con el enorme aporte de Jonathan Márquez y Moltoni en el medio,
más un segundo tiempo activo de Córdoba y la pegada de Gelmini, Ever Ready
transitó el partido por el camino más cómodo apretando el acelerador cuando
quiso. Deportivo apostó más al error rival que a lo que pudo generar, y como
fue muy poco prácticamente no pasó nada.
Pocas
emociones y fuertes chaparrones que incidieron en la merma futbolística,
aburrieron a las más de mil personas que le dieron un marco estupendo al
Estadio, pero que se fueron con gesto adusto por lo poco visto. Pese a lo poco
que insistió, Deportivo Castelli tuvo la más clara, pero en su errática tarde
Etchemendy lo perdió cara a cara con Hernando a los 7 minutos del complemento.
Ever
Ready inquietó con un par de tiros libres de Franco Gelmini, que con su
exquisita pegada intranquilizó a Tejeda. Pero nada más, quizás porque no lo
necesitó ante un pobre rival que lejos estuvo de su mejor versión, y que estaba
golpeado después del domingo anterior, donde prácticamente la serie había
quedado abrochada a favor de los dolorenses.


