lunes, 22 de septiembre de 2014
Tres líderes y un campeón en caída
El segundo capítulo del torneo “Julio Grondona” dejó
ayer varias afirmaciones, y algunas dudas. Por el lado de lo positivo, hay que
rescatar que a puro gol, Independiente de nuestra ciudad volvió a quedarse con
los tres puntos superando a Ferroviario por 4 a 1. El equipo es uno de los
líderes, junto al Rojo de Castelli que en su cancha vapuleó al campeón Ever
Ready por 5 a 2, encendiendo la alarma en el campeón. Otro que volvió a
triunfar fue Dolores: 1-0 a Social y también asoma bien arriba en la tabla.
Todos los ganadores ratificaron lo que habían
insinuado en la jornada inicial, convirtiéndose los tres en los únicos que han
ganado en ambas presentaciones, y por ende transformándose en los líderes de un
certamen que recién asoma, y donde Deportivo Castelli y Conesa se reencontraron
con el triunfo, pero donde el mismísimo Ever Ready, Ferro y Sarmiento volvieron
a perder y quedaron a seis unidades de la cima.
Independiente se hizo un picnic en Castelli
¿Fue una nueva mala tarde, o al campeón le encontraron
la vuelta? Dudas que quedaron flotando
en el aire castellense, donde Independiente se hizo un picnic primaveral con el
desorientado Ever Ready, que otra vez fue goleado (en la fecha inicial había
caído 4-3 con Social) y que además hilvanó su tercera caída consecutiva, dos de
las cuales fueron a manos de este Rojo castellense, que ayer aprovechó todas
las ventajas que le obsequió el “tetra”.
Independiente de Castelli tiene una delantera temible,
y Gabriel Barrios viene siendo el goleador más picante de nuestro medio, aunque
en el primer torneo de 2014 haya quedado olvidado porque el campeón no fue su equipo,
y que las luces hayan enfocado hacia Salinas, Taylor, Gelmini y compañía.
Precisamente ayer volvieron a verse las caras reeditando la final del “Expedición
Atlantis”, y como contrapartida, ahora el que brilló fue el castellense, con
dos anotaciones.
Fue “Tuta” quien empezó a marcar el camino de la
victoria del equipo de Carlos Lucero, que venía agrandado después de quedarse
con el clásico. Luego el propio Barrios se encargó de poner rápidamente el 2-0
y empezar a desnudar las dudas y flaquezas de un Ever Ready sorprendido, y que
ayer no tuvo a Suárez como central sino a Speroni. Gelmini, de penal, descontó
para tratar de comenzar la levantada, pero de poco sirvió.
Ni bien se puso en juego la segunda etapa, Sergio
Poveda puso el 3-1 para el Rojo y condenó al campeón a seguir luchando desde atrás.
Un golazo de Gelmini acercó a Ever Ready en el resultado, pero fue sólo eso.
Quedó a un gol de diferencia, pero en la cancha Independiente fue más astuto y
contundente: primero Gonzalo Góngora y después Facundo Polo pusieron las cifras
definitivas para darle a Independiente un triunfazo gigante, de esos que
agrandan a quien lo logra y que pega duro a quien lo recibe.
El Rojo, a puro gol
No puede caminar silenciosamente, porque no le sale
disimular a Independiente de nuestra ciudad. Cuando hace muchos goles, el ruido
es grande pese a que enfrente tuvo a un Ferroviario que no anduvo, y que
tardíamente intentó una reacción en el arranque del complemento, cuando ya el
equipo de Ezequiel Orlando tenía todo prácticamente bajo control.
Movilidad, solvencia y solidaridad colectiva son los
argumentos de Independiente. Pero además tiene el desequilibrio de Franco
Carlomagno, el abanderado de este presente del equipo de la calle Rivadavia. Un
golazo suyo de tiro libre abrió la cuenta y el partido. A partir de esa ventaja
todo fue favorable al Rojo, que a través del brandseño Sebastián Mitta llegó al
2-0 y que cerró el primer tiempo con un penal convertido por el propio
Carlomagno, que estampó el 3 a 0.
A esa altura ya nada parecía cambiar el rumbo del
triunfo de Independiente. Ni siquiera el descuento de Nahuel Báez cuando comenzó
el segundo tiempo opacó la victoria, porque después otra aparición de Mitta
cerró con el 4-1 otro paso firme de Independiente, que sabe que tiene que ir de
a poco, pero si es con triunfos y contundencia, más una solvente tarea colectiva,
mucho mejor.
Dolores bajó a Social
Un golazo de tiro libre de ese magnífico ejecutante
que sigue siendo Mauricio Del Valle, le dio al silencioso Dolores un muy buen
triunfo ante Social por 1 a 0, con tres puntos que lo dejaron en la cima del
torneo junto a los dos Independiente.
No eran pocos los que estaban entusiasmados con
Dolores al principio del torneo, sobre todo por la buena imagen que había
dejado el equipo de Sergio Capdeville en el cierre de la primera parte del año.
Sumando la seguidilla del “Expedición Atlantis”, el
albiverde obtuvo ayer su séptima victoria al hilo. Entonces hay que empezar a
tomarlo en cuenta, y máxime teniendo en consideración que ayer bajó a Social,
quien parece no encontrar jamás su nivelación, ni siquiera después de haber vencido
a Ever Ready, quien precisamente será el próximo rival del equipo de la calle
Chascomús.
Sin la pompa de las goleadas pero siendo tan eficaz
como sólido, Dolores está también arriba y tiene argumentos. La historia recién
comienza, pero los antecedentes marcan que no es levantada, sino continuidad.
Ever Ready está en el horizonte cercano, y Dolores debe saber que si pega se
catapultará, y de paso le dará flor de empujón al campeón.
Se recuperaron Deportivo Castelli y Conesa
A fuerza de goles de sus pilares del área, Deportivo
Castelli y Conesa se llevaron ayer sendas victorias de Dolores, consiguiendo
ambos los primeros tres puntos del certamen. Cuando dependen de un goleador y
éstos responden, nada importa si lo que convierte se transforma en triunfo.
Dos goles de Patricio Etchemendy para que Deportivo le
gane a Ferro en el Estadio 2-0. Mismo resultado y dos goles de Juan Roch para
que Conesa supere a Sarmiento en el “Ricardo Morello”. Así ambos sonrieron
gracias a sus ineludibles referencias del área. Para eso están, y cumplen.
lunes, 15 de septiembre de 2014
Volvió el fútbol y hubo muchas emociones
Y arrancó el fútbol nomás.
Y la bienvenida tuvo de todo: emociones, goles y resultados cambiantes. Y
además hubo dos clásicos, donde los vencedores dieron la nota al torcer la
historia, porque empezaron perdiendo y culminaron festejando.
En medio de todo, la gran
noticia es que perdió el campeón Ever Ready ante Social. Fue un partido a pura
adrenalina y cambiante, sobre todo. Y raro, porque el blanquinegro arrancó ganando
de movida con un golazo de Gabriel Salinas, y aumentó a los 35 minutos con un
tanto de Rolando Taylor.
Con el 2-0 a su favor,
parecía que la balanza había empezado a inclinarse definitivamente para el lado
de los de Irazábal, pero ni bien comenzó la segunda etapa Social empezó a
mostrar los dientes. Descontó Mateo Carzolio rápidamente de cabeza y eso
envalentonó a los conducidos por José y Santiago Cremonte.
La figura del volante
central de Social creció, se mostró mejor Barbosa y emergió la figura de
Sebastián Soria, vital en la levantada. La receta del envío aéreo surtió efecto
otra vez, porque a los 15’ empató el inefable Federico Roncoroni con otro rotundo
cabezazo para establecer el 2 a 2.
Otro partido había nacido,
y ninguno de los dos quería darse por vencido. Uno estaba herido en su orgullo.
El otro agrandado por la levantada. Y en esa lucha fue mejor lo de Social, que
se plantó bien en la mitad, donde a Márquez le sobró terreno por todos lados, y
con la luminosidad de Soria fue por más.
La heroica levantada del
“Celeste” se edificó enseguida, y cayó como un rayo en el corazón de un Ever
Ready incrédulo y desconocido, y hasta quizás demasiado confiado en aquel
lejano 2-0 que ahora era 2-3. Otra vez la historia vino por arriba: cabezazo de
Soria en el primer palo, gran tapada de Tejeda, la pelota que le queda a
Roncoroni buscando un compañero y Muñoz que la empuja a su propio arco
intentando un despeje.
Locura en Social
transformada en festejo, sorpresa en un Ever Ready que apostó a ir por más y no
dejarse caer, pese a todo. Así Salinas logró el 3-3 en un partido que no daba
respiro y dejaba abierto el resultado a cualquiera de los dos.
Pero apareció Soria otra
vez, desbordó por derecha y metió un centro estupendo que cayó en la cabeza del
castellense Gustavo Sánchez, nueva incorporación que empezó a pagar con un gol
que quedará para la historia de un Social que convirtió un triunfazo casi en
epopeya, porque fue más lindo por el resultado adverso inicial, y ni hablar que
todo se magnificó por el rival que había enfrente.
Independiente ganó en Castelli
El clásico de Castelli tuvo
también sus grandes emociones, y un resultado cambiante. En cancha de
Deportivo, el local rápidamente se puso en ventaja con un gol del repatriado
Patricio Etchemendy, pero Independiente reaccionó a tiempo para imponerse en
otra edición del derby lugareño.
Un gol del debutante
marplatense Matías Izzi puso las cosas pardas, y sobre el final del primer
período Gabriel Barrios se reencontró con la red y estampó el 2-1 que se
mantuvo hasta el cierre del partido y que hizo delirar a la barra de “Gitanos”
que sonrió ganando en terreno visitante.
Goleada del Rojo, con tres de Carlomagno
En una tarde inspiradísima
de Franco Carlomagno, Independiente de nuestra ciudad arrancó el ciclo de
Ezequiel Orlando como entrenador con una gran victoria en cancha de Sarmiento
por 4 a 1.
El pequeño gran delantero
del conjunto de la calle Rivadavia fue autor de tres tantos, mientras que
Gianfranco González marcó el restante. El reaparecido Franco Moltoni fue el
responsable del 1-3 parcial.
Victorias de Dolores y Ferroviario
En un partido cerrado y
parejo, Dolores derrotó por 1 a 0 a Conesa, en el Estadio Municipal. El único
tanto lo marcó Marcelo Arévalo, uno de los estandartes futbolísticos del
conjunto orientado por Sergio Capdeville, que de esta manera parece extender
los buenos momentos que había dibujado sobre el cierre del torneo pasado.
Quien sigue pasándola mal
es Ferro. Ayer a primera hora en el “Delfor Del Valle” hilvanó su novena
derrota consecutiva al caer con Ferroviario por 2 a 1. Los de Cellillo se
imponían con un tanto de Nicolás Escudero, pero Nahuel Báez y Oscar Moyano
torcieron la historia a favor de Ferroviario, que se reencontró con el éxito
después de 7 cotejos.
martes, 12 de agosto de 2014
Algunas razones para entender a un campeón
¿Por qué siempre gana Ever Ready? La pregunta a esta
altura está instalada en el mundo del fútbol local, porque parece aburrir con
tanto predominio, y porque su hegemonía hace que todo sea monótono. Hay varias
aristas para destacar de este notable equipo, que más allá de brillos
individuales y colectivos se ha instalado por encima de todos desde mediados de
2012 a esta parte.
Para entender parte de todo esto, vale partir de la
premisa de que Ever Ready es, por sobre todas las cosas, un club de fútbol.
Nació así en 1920, y así debe interpretárselo. La entidad de la calle San
Martín vive y respira fútbol, independientemente que en los últimos tiempos le
haya dado un impulso gigante a otras actividades.
Afuera, un equipo de trabajo
Siempre se dice que un campeón nace desde una base
sólida, apoyada en el famoso trípode dirigentes – cuerpo técnico – jugadores.
En Ever Ready funciona todo aceitadamente, y desde allí los logros son
entendibles. La CD del club ha cedido responsabilidades de organización y ejecución
a la subcomisión de Fútbol, que se encarga de reunir fondos y luego
administrarlos según las necesidades, con el consenso de los directivos.
No escapa al entendimiento de nadie que el
blanquinegro es un equipo “caro”, que tiene muchas figuras de primer nivel
local. Es casi un seleccionado, pensado en su momento con los cañones apuntando
a lo que fue el Argentino B, que por cuestiones políticas, institucionales y económicas
finalmente no se pudieron dar, porque el desafío de la empresa quedó
inalcanzable a mitad de 2013.
Pero además esa política de sumar figuras y armar un
equipo todopoderoso, cayó de perillas en un grupo que conjugado con el cuerpo
técnico da muestras de unión indisimulable. Esto potencia al equipo en la
cancha. Se ven pocos reproches, nadie pone mala cara en las decisiones tácticas
y cuando llegaron otros nombres (Suárez, Alday, Muñoz, Silva y Taylor, por
caso) nadie hizo objeciones, o al menos no las hizo notorias.
La decisión de apuntalar esta especie de Dream Team ha
ido en detrimento de los valores surgidos en el club, es verdad. Eso genera
cierto malestar, adentro y afuera. Contra eso debieron, deben y deberán seguir
lidiando quienes llevan adelante el barco. Como contrapartida a voces
contrarias al proyecto, los éxitos acallan en parte todas las controversias de
propios y extraños. La irrefutabilidad de los números tienen el valor de
acallar cualquier crítica.
En la cancha, un equipo superior
La brillante senda comenzó a transitarla a mediados de
2012, y hasta la última consagración del domingo, Ever Ready fue haciendo un
camino pocas veces visto, por lo exitoso. En ese andar jugó 66 partidos, de los
cuales ganó 40, empató 16 y cayó solamente en 10 ocasiones, con una alta
efectividad del 68 %. En esa serie anotó 122 goles (1,8 de promedio) y recibió
56 (0,8).
Vayamos ahora al plano futbolístico, sustancial en
todo esto. Y volvemos a la pregunta, ¿por qué siempre gana Ever Ready? Lo
primero que se puede decir es simplemente porque tiene el mejor equipo, y
porque ha logrado sostenerlo a pesar del paso del tiempo. Es más, parece haberse
potenciado con la llegada de otros nombres, que dicho sea de paso no se sumaron
en vano.
Cuando a mediados de 2012 Matías Ranieri se fue del
club, a la sorpresa se le agregó preocupación, porque se miró hacia abajo y no
había reemplazante. Llegó Guillermo Hernando, demostrando de a poco ser el
mejor arquero que ha pasado por la Liga en los últimos tiempos. Y cuando “Toto”
se fue llegó Claudio Tejeda, respondiendo siempre con sobriedad hasta que su lesión
lo marginó, permitiendo el regreso del ex Gimnasia.
Atrás el equipo mantuvo una línea de juego, con
Alfredo Díaz, Marcelo Vallejo y Gonzalo Milano. Como centrales hubo algunos
cambios de nombres con Hugo Moltoni, Lucas Speroni y el regreso de Sebastián
Suárez, que con años encima y el físico a medias, mostró con temperamento cómo
llevar un equipo adelante y ordenarlo, desde lo futbolístico hasta lo anímico.
Para este año se sumó Facundo Muñoz, adueñándose del lateral izquierdo.
Jonathan Márquez es sin dudas el mejor volante central
del fútbol dolorense. Lo viene demostrando hace rato. Suele decirse y
escucharse que “cuando él juega bien, Ever Ready juega bien”. Y es real. El
quite, el pase justo, el manejo de los tiempos y la adaptabilidad hacen de él
un jugador completo. En esta parte de 2014 tuvo que aprender a jugar
prácticamente de nuevo, porque Irazábal le puso al lado al fenomenal Jorge
Alday, que no brilla, pero rinde para el equipo. Entre ambos se complementaron
fantásticamente.
Poco puede agregarse de Franco Gelmini, que aunque con
sus lagunas siempre se hizo un lugar para destacarse con sus pinceladas y sus
goles. Fue el máximo anotador de la fase del “tetra”, marcando nada más y nada
menos que 40 (0,60 de promedio por cotejo). Un monstruo que parece jugar y hacer
jugar cuando se le canta la gana, marcando la diferencia. Hoy no hay otro como
él.
A fines del año pasado y con el Torneo del Interior
encima, Ever Ready coqueteó con Santiago Silva, quien finalmente se cruzó de
vereda y levantó polvareda. Se fue de Social y llegó para ganarse un lugar, que
siempre lo tuvo, peleándola con Federico Lanfranchi. Tuvo altibajos adentro de
la cancha, pero demostró encajar bien en el grupo. Y eso es fundamental cuando
se viene de afuera, y máxime del rival. Afuera y adentro, Silva es uno más, y
es muy querido en el plantel.
En la delantera, Gabriel Salinas fue el punta de lanza
ideal. Siempre dispuesto al sacrificio, fue el máximo anotador blanquinegro en
el torneo recientemente logrado, con 9 goles. Un viejo conocido y debilidad del
DT como Rolando Taylor cumplió cuando le tocó, lo mismo que Carlos Márquez, un
laburador silencioso y siempre dispuesto.
Todos estos nombres propios, más otros que acompañaron
siempre, como el de Gonzalo Milano, hicieron mancomunadamente un conjunto que
basó en su fortaleza colectiva su manera de jugar, de planificar todo al
detalle y de demostrarlo desde la parte física, también vital. A veces brilló
cuando plasmó su idea, y otras veces lo hizo resistiendo cuando las cosas no
salieron.
Con el tetracampeonato, Ever Ready no ha conseguido
algo sencillo, y en los pergaminos tiene dos torneos cortos y dos largos, lo
que agranda aún más el triunfalismo. Podrá seguir sumando si sigue su andar, y
si los demás no se atreven a algo diferente le dejarán otra vez el camino abierto.
Si el plantel sigue hambriento de gloria, la vía está allanada para engrandecer
lo que ya se ha conseguido. En la noche del mismo domingo, los jugadores ya se
atrevieron a soñar con el pentacampeonato. La puerta está abierta.
lunes, 11 de agosto de 2014
Un campeón que no brilló, pero que alcanzó el objetivo
No tuvo brillo, es verdad. Pero seguramente a pocos
les importará, sobre todo a sus hinchas. El objetivo fue cumplido de todas
maneras, porque a pesar de jugar mal –muy mal- Ever Ready volvió a darse la
mano con la gloria y así alcanzó el ansiado tetracampeonato, ese umbral que
siempre marcó el norte de este equipo que fue pensado para ir por otros
objetivos, pero que por diferentes cuestiones terminó marcando y sosteniendo su
superioridad en el plano local.
Otra vez con su chapa, con su mística inocultable y
con una dosis de sufrimiento que fue el velo que descubrió el nerviosismo y la
presión que sufrieron muchos jugadores, el conjunto de la calle San Martín
sorteó al fin y al cabo otro partido durísimo, con Independiente siendo más
claro –como en la ida- pero carente de agresividad en los metros decisivos.
En eso falló el Rojo, en no poder ni tener
alternativas para terminar siempre en el efectivo pase largo de Cámara, que con
experiencia y calidad aportó las mejores imágenes de un encuentro duro y
áspero. Del otro lado, el trajinar de Alday y las ganas de Muñoz fueron los
puntos altos de un Ever Ready opaco, con Márquez absorbido por Spinelli, Gelmini
muy atado y Silva desbordando cuando pudo, careciendo de compañía.
Hizo casi todo mal el campeón, y la mano vino torcida
desde arranque. A los 3 minutos el arquero Hernando mostró signos de dolor, y a
los 11’ tuvo que ser reemplazado por Claudio Tejeda, que regresaba así tras su
lesión de comienzos de temporada. Seguramente la variante obligada trastocó los
planes del DT, que gastó un cambio impensado tempranamente.
La imprecisión reinó en Ever Ready, en una faceta
totalmente desconocida. Muchos corrieron demás, se perdieron. Y en la vorágine
pareció ser un poco más Independiente, que a los 30’ se puso en ventaja con un
lindo gol de tiro libre de Alfredo Cámara, que tomó mal ubicado a Tejeda, quien
después respondió con solvencia cada vez que fue requerido, como en esa de los
38’ cuando se jugó la vida en un mano a mano con Poveda que llevaba destino de
gol.
La ventaja envalentonó algo a los castellenses, que se
animaron pero sin ideas claras. Ever Ready resistió otra vez, y en el segundo
tiempo llegó a emparejar las acciones cuando el conjunto de Tobio aminoró su
marcha.
Tuvo algunas posibilidades en el complemento, pero fue
el visitante quien a los 38’ tenía una clara con una escapada de Barrios, a
quien Suárez bajó cuando se iba franco a quedar mano. Fue falta (¿adentro o
afuera?), pero el árbitro Marino no la consideró. Bronca de un lado y alivio
del otro, en la única polémica de un partido que mostró a un Independiente que
vendió cara su derrota y a un Ever Ready en una de sus peores versiones, pero
que así y todo no pudo ser derrotado para quedarse sin festejo.
Demostró este gran equipo que a veces no es necesario
brillar para alcanzar un objetivo trazado. El ejemplo y el espejo puede tomarse
de ese momento en el que Alfredo Barragán le entregó el trofeo “Expedición
Atlantis” al capitán Alfredo Díaz. Los dos saben que el hombre puede, y que
cuando se trazan metas no siempre los caminos estarán sembrados de rosas. A
veces aparecen espinas, que lastiman, pero que no matan. Por eso Ever Ready
jugó mal y perdió, pero fue campeón igual.
lunes, 28 de julio de 2014
Ever Ready empezó a saborear otro título
Nada ni nadie parece detener el sueño de Ever Ready.
Ayer puso el pecho y le ganó en Castelli a Independiente, dando un paso
fundamental para cimentar más que nunca su anhelo de llegar a conquistar su
cuarta corona consecutiva, y así consumar un hecho histórico e inédito en el fútbol
local, que jamás vio a un equipo consagrarse con el tetracampeonato, que
alcanzará con solo empatar o perder por menos de dos goles de diferencia.
Con su forma, su lucha y su tremenda efectividad sacó
adelante un partido duro, estudiado y parejo desde lo táctico. Pero Ever Ready
tuvo a su favor la tarea de una defensa sólida, un mediocampo batallador donde
brillaron Márquez y Milano, y la eficacia de sus temibles delanteros Rolando
Taylor y Gabriel Salinas, que con goles hicieron olvidar que Gelmini volvió a
ser preservado por cuestiones físicas.
Independiente tuvo la pelota, es cierto, pero jamás
ideas para lastimar. El golpe mortal que asestó Taylor a los 5 minutos de juego,
fue determinante para inflar un pecho y desalmar al otro. Ever Ready
envalentonado y esperando, e Independiente abusando del pelotazo por no encontrar
jamás ningún resquicio ante la última línea rival, fueron las imágenes que
devolvió todo el primer tiempo.
Aquel tiro de esquina perfecto de Alday desde la punta
izquierda que sobró a media defensa local y encontró a Taylor que la empujó,
fue casi la sentencia definitiva del juego. A partir de allí hubo otra
historia. Inteligentemente, Ever Ready nunca arriesgó más de la cuenta. Sabía
que la ventaja ponía en aprietos al Rojo, y así decidió cederle el
protagonismo.
Teniendo todo bajo control, el campeón esperó lo que
Independiente hiciera. Jamás pasó peligro porque el rival no tuvo variantes, y
cuando apretó chocó con una defensa atenta y segura, tanto que Hernando fue un
espectador de lujo del primer período. No obstante ello, fue Ever Ready el que
siempre fue más incisivo, con un buen aporte de Silva cambiándose a jugar por
la izquierda, donde ganó cuando quiso.
Llegó la acción
La segunda parte fue distinta, más movida y atractiva.
Prácticamente cambiaron a jugar golpe por golpe, con el conjunto dolorense
siempre más cerca de gritar gol, como en esa estupenda corrida de Salinas a los
3’ que terminó con un remate del delantero que se fue muy alto, cuando estaba
en excelente posición para someter a Cordero.
A los 7’ recién apareció por primera vez en el partido
Gabriel Barrios, el arma letal de Independiente. Una escapada suya por derecha
terminó en centro para Poveda que no llegó. La pelota siguió viaje por delante
del arco y Suárez se la chocó, con la fortuna que el balón se fue al lado del
poste derecho del arco defendido por Hernando.
En ese intercambio donde se vio lo más electrizante,
Taylor lo perdió increíblemente a los 12’ tras un gran pase de Salinas, y
Pascua a los 18’ desperdició una chance clara que le cedió Poveda. Se sabía que
en algún momento iba a pasar, y casi por peso propio a los 24’ llegó el segundo
de Ever Ready. La robó Alday en la mitad de la cancha y habilitó con un gran
pase por izquierda a Taylor, que fue y remató, la pelota dio en Cordero y el
rebote fue “pescado” de cabeza por el atento Salinas.
El 2 a 0 empezaba a darle otra visión más clara a Ever
Ready, y preocupaba demasiado a Independiente, que no encontraba cómo entrarle
y que ya empezaba a pensar en la revancha. Casi la situación del local se
agrava a los 26’, cuando Taylor marró una chance inmejorable de coronar una monumental
jugada de Milano.
Los ingresos de San Martín y Medina levantaron el
intento de recuperación del Rojo. Algo tarde balanceó la lucha en la mitad de
la cancha, y generó algo de espacios. Sobre el cierre tuvo premio. A los 43’
San Martín perdió en el mano a mano con Hernando y en la última jugada Barrios
escapó y tiró un centro que dio en la mano izquierda de Vallejo. Penal y gol de
Roldán, para encender la esperanza con el 1-2.
Sólo un paso queda para Ever Ready. Como con aquella
balsa Atlantis, el sueño blanquinegro del tetracampeonato sigue navegando con muy
buenos vientos a favor. Tiene todo para conseguir una nueva corona, y depende
de sí mismo. Será cuestión de inteligencia, una de las máximas virtudes de un
equipo compacto y letal, que parece sigue insaciable con su hambre de gloria.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









