Cuando un equipo va perfilándose para campeón, son varios los factores que confluyen para que ese resultado corone finalmente una campaña. A veces esas razones son internas, y muchas otras externas. Algo de eso anda ocurriendo con Conesa, el cada vez más cómodo puntero del torneo Apertura, que ayer no pudo ganarle a Ferro en el Estadio, pero con el empate se llevó mucho más que un punto de oro.
El conjunto de Dolores, fiel a lo que viene siendo en las últimas jornadas, se mostró como un rival áspero y ambicioso, capaz de amargarle la tarde a cualquiera. Y así fue nomás porque tempranamente se puso en ventaja con un gol de Carlos Márquez a los 16 minutos. A partir de allí, los dirigidos por Ariel Meza se propusieron defender el resultado y jugar inteligentemente.
Del otro lado, el exigido Conesa no ganaba para sustos, y encima no podía generar peligro ante un rival bien parado, ordenado y que de a ratos generaba cierta peligrosidad. Así se iba el primer tiempo, con un puntero preocupado y con el ceño fruncido porque las cosas realmente no le salían, pero a los 42' Salinas logró la igualdad.
El complemento mostró a un Conesa más decidido, y eso hizo que el equipo se abriera y le permitiera a Ferro tener también sus chances. Iván Acuña se agrandó y fue figura tapándole varias ocasiones claras al líder, pero del otro lado también Saldúa debió exigirse para ahogarle el grito a Acevedo.
Así transcurrió casi todo el segundo tiempo, sin que ninguno pudiera lastimarse en serio. Hasta que el árbitro pitó el final, que dejó a los de Tordillo dando otro paso triunfal de puntero, que no ganó, pero que sumó para la corona.