lunes, 23 de diciembre de 2013

EVER READY CON AUTORIDAD; SOCIAL CON ANGUSTIA

Otra vez estarán cara a cara, como pasó por primera vez en la historia allá a fines de junio de esta misma temporada. Con justicia y templanza pasó Ever Ready. Con el corazón en la boca y exasperado, Social llegó adónde quería. Nuevamente el primero y el segundo (pero ahora al revés) protagonizarán la definición del torneo “Delfor Del Valle”, en dos finales que prometen ser atrapantes, primero el domingo 28 de diciembre y luego el 5 de enero de 2014.
Mucha autoridad tuvo Ever Ready para sacarse de encima a Independiente, que nunca pudo hacer pie y ni siquiera molestó al bicampeón, que va a la caza del tri. Jugando mal y sufriendo demasiado, Social puso pie firme en la definición recién cuando Landín dio el pitazo final. Antes Sarmiento lo tuvo contra las cuerdas.
Allá vamos entonces rumbo a un cierre (y a una apertura) de año repleta de emociones, y con el folclore del fútbol brotando por los poros de los hinchas, juntándose con el brindis, el calor, las vacaciones y todo. Una locura, pero allá vamos. A esta altura ya importa el día ni la hora, aunque se aventura que se programen en horario nocturno.
Fácil para Ever Ready
Nada que ver. Cambió todos los planes Ever Ready, y fue enormemente superior a un Independiente timorato, demasiado atado y que terminó muy lejos de sus aspiraciones, que si bien eran menores, terminaron sucumbiendo ante el poderío de un equipo que demostró estar más entero que nunca, y con sus ambiciones intactas.
En una tarde agobiante, el blanquinegro hizo todo bien, como se debe en esta clase de partidos. Le mostró la chapa y le tiró la jerarquía encima a un rival pobre, que no tuvo un rendimiento acorde a las grandes exigencias de esta clase de partidos, a la que Ever Ready está más acostumbrado.
Si bien es cierto que el Rojo tuvo sus chances claras, también lo es que hay que pegar y jugar, entrar y salir, como lo hizo Ever Ready. De movida lo tuvo Independiente, pero Echandía lo perdió a los 15’. Avisó Salinas a los 23’ pero Marti respondió bien. Y un rato después el arquero hizo lo que pudo, pero su esfuerzo no pudo evitar la caída ante otra aparición del 9 ante un preciso pase de Jonathan Márquez, que a de poco se fue comiendo la mitad de la cancha.
Desde ese gol Ever Ready fue haciéndose gigante y acentuando las diferencias. Tranquilidad, prolijidad y sapiencia para elaborar de a poco el triunfo. Del otro lado, todo confusión y correr para nada. Hasta que a los 42’ Gelmini frotó la lámpara y decidió mandarse una de las suyas, corriendo con la pelota dominada de izquierda a derecha ante la atenta mirada de por lo menos cuatro rivales y durante 50 metros, llegando a definir cruzado y exquisitamente contra el palo derecho de Marti. Golazo para el 2 a 0 y empezando a dibujar el camino a la final.
Independiente estaba abatido, pero pudo así y todo mostrar que lo mantenían vivo sus últimos estertores, pero Tejeda le ahogó el gol a Carlomagno sobre el cierre de la etapa, y la mala puntería de Alvarez le jugó en contra en el arranque del complemento, con un cabezazo que se fue apenas alto.
Ever Ready hizo su partido y metió a Independiente en su juego, y cuando eso pasa es difícil pasar al blanquinegro. Y si cuando se lo propone hace un gol, mucho menos. Iban 14’ cuando Gelmini se fue por la derecha solo, habilitó a Díaz y éste con un centro perfecto a Salinas, que de volea colocó el 3 a 0 y sepultó la ilusión de Independiente, que fue y chocó con los palos al final, pero que supo que todo estaba ya sepultado.
Chapa y jerarquía, fútbol y goles en el momento más necesario. Recetas de un Ever Ready que ya se metió en la final con muchos argumentos, que lo convierten por ello en gran candidato para volver a instalarse en la cima.
Social, con el corazón en la boca
Penó demasiado y a punto estuvo de tirar por la borda todo lo bueno que había hecho. Social se hizo muy amigo del sufrimiento y Sarmiento estuvo a tiro de hacer la heroica, pero su escasa decisión y la formidable determinación del arquero Jorge Calabrese, hicieron que el mejor de la etapa regular pasara sólo por eso. Eso fue al menos lo que quedó en esta serie, aunque si de justicia hablamos no está mal que Social sea finalista.
Sólo en los últimos minutos Sarmiento se dio cuenta que debía ganar. Es cierto que debía hacerlo por dos goles de diferencia para meterse en la final, pero ni siquiera arrimó al primero hasta que reloj ya había transitado demasiado.
El primer tiempo fue malo y parejo, y estuvo muy picado y hablado desde el vamos. Una supuesta mano de Cairoli –con el árbitro Landín bien ubicado- fue reclamada por Sarmiento, y un artero golpe en el piso de Paz a Federico Roncoroni, y un puñetazo de Marcelo Gutiérrez a González desde atrás debió dejar al “Calavera” con hombres menos. Pero nada de eso pasó.
Por suerte mandó el fútbol y primó la cordura. Entonces ahí Sarmiento fue insistidor, pero no mejor, con el reaparecido Cristian Ramallo siendo emblema de un equipo obligado, pero sin la pólvora necesaria como para transformarse en finalista.
Lo mejor del albo estuvo en el complemento. Allí arrancó bien con un remate de Marcelo Gutiérrez que salvó Calabrese, y a los 12’ otra llegada del volante fue increíblemente desperdiciada de tan fácil que parecía. Sarmiento parecía decidido pero sin fútbol, sobrándole ganas ante un Social demasiado pasivo y a la defensiva, que apostó a pasar pensando en la ventaja y no en la realidad de un partido en el que se veía superado.
Empujado por las ganas, Sarmiento tenía encerrado a Social y a los 19’ se salvó de milagro y con Calabrese haciéndose gigante en dos pelotas paradas, hasta que a los 30’ Herrera llegó con peligro y la pelota se fue al tiro de esquina, desde donde vino el centro a la cabeza de Elizalde, que puso el 1 a 0.
Quedó ahí nomás Sarmiento de dar el golpe, pero careció de lucidez y cuando lo tuvo en la última puntada Calabrese agigantó su estampa para taparle el gol a Ramallo. Ahí fue cuando recién Social se dio cuenta que estaba en la final, un lugar que merece por lo que hizo antes, pero no por la pobre imagen de ayer.



lunes, 16 de diciembre de 2013

Ever Ready - Independiente: serie abierta

Poco y nada, aunque en el balance Ever Ready anduvo más cerca, pero nada más. El equipo de Irazábal merodeó siempre el área de Independiente, pero Andrés Marti tuvo una tarde estupenda y Gabriel Salinas no estuvo fino a la hora de definir. En el desarrollo, Independiente empezó y terminó mejor, con otra imagen.
Es cierto que el 0 a 0 con el que se despidieron ayer dejó la serie abierta, pero también que es un plus que Ever Ready puede meritar, porque únicamente perdiendo no será protagonista de la final. Independiente quedó obligado a ganar, pero demostró que puede hacerlo. Ayer mismo tuvo sus chancees, pero no supo capitalizarlas.
Una mano de Jonathan Márquez en un intento de despeje ni bien arrancó el juego, y un tanto anulado a Sebastián Suárez, levantaron polémica en la actuación del árbitro Miguel Montoya, pero no hubo méritos suficientes de ninguno de los dos para llevarse los tres puntos.

Sólo algunas manifestaciones individuales que dejaron las acciones colectivas de lado, dejaron a la vista que aún queda mucha tela por cortar, porque son dos equipos que pueden y tienen con qué. Los próximos 90 minutos serán decisivos, y allí el más obligado será Independiente ante un Ever Ready que tendrá que pensar que el par de resultados favorables pueden ser un arma de doble filo. 

Social sigue mostrando el camino


No hay calor ni rival que pueda con Social. Al menos eso parece por ahora. Ayer el vencedor de la fase clasificatoria se sacó de encima el primer chico con Sarmiento, que pareció acorralarlo de entrada, pero que sufrió con la efectividad del equipo de la calle Mitre, y de las certeras apariciones del temible Federico Roncoroni.
El “Chino” fue otra vez vital, y mortal. Apareció cuando su equipo más lo necesitaba, e hirió de muerte a un Sarmiento que deberá repuntar no sólo un resultado adverso sino también toda una maquinaria futbolística que ayer anduvo de a ratos, pero que no alcanzó.
Sarmiento intentó ser feroz, Social lo esperó y en una de las primeras que tuvo lastimó. La última línea “Calavera” titubeó y Silva encendió su genio para habilitar a Roncoroni, que definió como el sabe. Apenas un cuarto de hora y los de Auciello en ganancia.
La emotividad se hizo presente enseguida, porque Diego Herrera logró el empate transitorio dos minutos después, haciendo nacer un partido que prometía acción. Pero entre el calor y los cuidados todo se fue desfigurando.
Con una receta más atractiva, Sarmiento quería llevarse por delante a un Social firme en defensa, y que tuvo en Roncoroni a su emblema para ir sumando felicidad, porque a los 9’ del complemento otra vez el “Chino” pondría toda su sapiencia y la viveza clásica de un goleador nato para estampar el 2 a 1 con un cabezazo encendido de buena dirección.
Fue Sarmiento y no pudo. Córdoba intentó, Herrera gravitó, pero ninguno le acertó al arco, y cuando lo hicieron respondió Bernardo Cerdá –que reemplazó al suspendido Calabrese- con confianza. Hubo méritos y ganas, pero los goles los hizo Social, que ya empieza a mirar de reojo la chance grande de meterse otra vez en una final.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Posiciones y goleadores



ASI SE JUGARAN LAS SEMIS

De acuerdo a la particular forma de definición, quienes culminaron ubicados en las mejores posiciones tendrán ventaja deportiva, sin depender necesariamente de la diferencia de goles.
En caso de igualdad en puntos, pasará quien haya terminado mejor ubicado en la tabla de posiciones.
Así las cosas, si Social o Ever Ready llegasen a ganar el primer partido, no sería necesario jugar el segundo, pero el reglamento indica lo contrario (habrá revancha sí o sí).
Domingo 15 diciembre
Sarmiento vs. Social
Independiente vs. Ever Ready
Domingo 22 de diciembre
Social vs. Sarmiento

Ever Ready vs. Independiente

AHORA SI, ESTAN LOS CUATRO

Se terminó la etapa regular y están los clasificados. El gran protagonista de la última fecha fue Independiente, de nuestra ciudad, que goleó a Social 3 a 0 y se apoderó del tercer lugar. El segundo lugar quedó en poder de Ever Ready. Cuarto terminó Sarmiento, que eliminó a Deportivo Castelli.
Todos hablan de Independiente
Sin dudas, fue el gran ganador de la fecha. Estaba obligado a ganarle a Social, nada menos. Y lo hizo. Pero aún fue más allá, porque lo goleó y así se agrandó para ganarse por derecho propio un lugar en las semifinales, donde chocará con Ever Ready.
La parada era bravísima para los conducidos por Gori y Capdeville. Enfrente estaba el mejor de la fase regular con todos sus titulares, pese a algunas especulaciones que se derrumbaron enseguida. Pero Independiente propuso ser protagonista, olvidándose enseguida del rival que estaba del otro lado.
Desde el vamos el Rojo fue protagonista principal, y de arranque nomás se notó que Franco Carlomagno estaba inspirado, lo que levantó el ánimo e un equipo que jamás se sintió inferior, y por eso empezó a molestar de movida.
Un par de situaciones claras tuvo el propio “Tulo” y hasta Bazterrica tuvo la suya en el primer período, donde Social tardó en reaccionar para emparejar las cosas sobre el cierre. Pero nada pudo hacer cuando en el inicio del complemento Mauricio Del Valle acarició la pelota en un tiro libre y sorprendió a Calabrese poniendo el 1 a 0.
El gol revitalizó las ganas de un Independiente confiado, haciendo todo bien y ante un Social desalmado, que se fue desarmando y que encendió su propia luz de alarma a los 31’ cuando Calabrese vio la roja por una desatención. Uno menos en el momento, y un hombre vital ausente en las semis. Todo mal.
A Social se le vino el mundo abajo e Independiente se dio cuenta. Allí apareció la calidad de Carlomagno para ir a definir el pleito con dos goles de su factoría que dejaron a su equipo clasificado y con la moral por las nubes. Como más le gusta a Independiente que hablen de él.
Sarmiento estuvo mucho más cerca
Jugaron a no perder, decididamente. Y el que ganó fue Sarmiento, por oficio, por animarse a más cuando el partido lo ameritaba. Deportivo Castelli fue el gran perdedor de todo porque nunca se dio cuenta que cuando sabía que ganaba Independiente, también debía hacer lo propio. Ni siquiera esa inyección le alcanzó al blanquinegro castellense.
En medio de un partido mediocre, Sarmiento dejó mucha mejor imagen que los castellenses, timoratos y repetitivos hasta el hartazgo. Estuvo ahí de ganarlo el “Calavera”, pero le faltó precisión y justeza a la hora de definir alguna de las muchas que tuvo en el complemento, donde Casale se “comió la cancha” llevando a su equipo para adelante y haciendo crecer a sus compañeros.
Deportivo fue una lágrima y terminó siendo correctamente castigado con la eliminación. Salvo la entrega de algunos que corren por los demás, no hubo mucho para destacar de un equipo con nombres pesados y fútbol liviano.
Versión light de Ever Ready
Estaba casi adentro, y faltaba casi nada. Y así se tomó el partido con Dolores, demasiado light. Ever Ready empató 1 a 1 y clasificó, poniendo en duda en algún momento su segundo lugar final, pero asegurado sobre el cierre de una jornada a puro nervio.
Pese a las enormes distancias que hubo en la tabla de posiciones, las mismas desaparecieron en un partido discreto, y en el que el equipo de la calle San Martín se puso en ventaja sobre el cierre del primer período con un tanto de Gabriel Salinas.
Ni bien se puso en marcha el complemento, Alexis Fernández, de tiro libre, puso la igualdad para un Dolores que se despidió bien del año de su regreso, cumpliendo un papel aceptable y en el adiós de su DT Sergio Capdeville.
Dos goleadas
La jornada tuvo dos goleadas notables. En una de ellas, Ferroviario cerró su estupenda segunda parte de certamen ganándole a Ferro por 5 a 1 en el Estadio Municipal. Para el elenco conformado por mayoría de internos de la Unidad 6 anotaron Juan Avila (en tres ocasiones), David Enrique y Sebastián Agüero. Facundo Bigot descontó para el equipo de la calle Marconi.

En tanto, en Castelli Independiente se despachó de lo lindo con Conesa y terminó dándole un gran sopapo y una goleada histórica: 8 a 2. Cuatro goles de Gabriel Barrios, tres de Sergio Poveda y uno de Juan Vivas para el Rojo. Franco Ojeda, en dos ocasiones, anotó para los de Tordillo que cerraron uno de sus peores certámenes de los últimos años.