lunes, 26 de enero de 2015

Independiente lo tuvo, pero se le escapó

No pudo. Se cayó, se quedó sin fuerzas y hasta sin suerte Independiente, que ayer en el debut en el torneo Federal C cayó 2-1 en Maipú, donde Parque de Deporte Labardén se lo llevó por delante en un rapto de lucidez que lo potenció en el arranque del complemento, justo cuando el equipo de nuestra ciudad debió estar más atento.
Se descuidó Independiente, y de un plumazo se quedó sin nada. Y así como arrancó con todo, se desvaneció en una tarde que se prestaba más para eso que para jugar al fútbol. Ello lo aprovechó Parque, el verdugo que en 2014 había eliminado al Rojo de este certamen. El partido fue casi igual al que en marzo pasado jugaron en Dolores: mejor Independiente al principio, reacción y golpe letal del campeón maipuense.
Pero como en aquella serie mano a mano, otra vez la enorme figura del capitán Mauro Sabugal fue determinante a la hora que le tocó a Parque. Termómetro y cerebro del mediocampo, el volante fue de menor a mayor, y ni siquiera el penal que Andrés Marti le contuvo a los 3 minutos de juego lo condicionó. Cuando se acomodó y encontró su lugar, se calzó el traje y fue motor de su equipo.
Independiente empezó con todo, y caminando por la cornisa, como le gusta. Penal en contra de movida, atajada de Marti. De repente a los 8’, gol de Mitta aprovechando el centro de Gelmini, la mala salida del arquero De Arce y definición con pirueta del 9, abriendo un signo gigante de interrogación en el partido. Había que ver cómo seguía el elenco de Orlando, y qué iba a hacer Parque en su condición de local.
Fue bueno lo de Independiente, plantándose bien atrás y tratando de lastimar de contra, sin dejar que Parque se hiciera fuerte. Todo el primer tiempo fue parejo, pero las mejores acciones las tuvo el conjunto de Dolores, que inquietó con las corridas de Spergge, las esporádicas subidas de Zeballos (jugó por derecha, cuando todo indicaba que ese lugar iba a ser ocupado por Carlomagno), la movilidad de Mitta y las intenciones de Gelmini, que estuvo intermitente.
Dos golpes mortales
La escueta ventaja debía ser sostenida por Independiente. Era la idea. Pero en la primera que tuvo Parque empató. En apenas 30 segundos, el local logró la igualdad en una jugada confusa y en la que medio equipo dolorense se quedó reclamándole una mano al pasivo árbitro marplatense Farina, que dejó seguir la jugada y que Nihuel Tolosa empatase tras varios rebotes.
El empate envalentonó a Parque, y enseguida desde el banco saltó a la cancha Octavio Estévez. Pese a no estar en su mejor forma física, el “Pipa” fue vital en la levantada de Parque. Por la derecha desbordó siempre, rompió a la defensa y fue el mentor de la jugada del segundo gol, cuando a los 13’ madrugó a todos a la salida de un lateral y entregó a Leguizamón, que topó a los centrales, y a pura potencia definió ante Marti.
La adversidad del resultado se le hizo un camino casi imposible de levantar a Independiente. Se quedó sin Elizalde a los 19’, Sabugal empezó a manejar los tiempos con criterio e hizo crecer a Parque, mientras el conjunto dolorense se desmoronó táctica y hasta físicamente en una jornada extenuante. Entró Carlomagno pero no gravitó y ni siquiera le salió la última, cuando un cabezazo de Mitta fue devuelto por el travesaño. Todo al revés.
Ganó Independiente de Tandil
Con un gol de Ignacio Olaechea, Independiente de Tandil superó como visitante a Atlético Ayacucho por 1 a 0, en el otro cotejo correspondiente a la Zona 15 del Federal C. Con esta victoria, el elenco serrano es líder junto a Parque.



domingo, 28 de diciembre de 2014

Carlos Lucero, campeón con los dos

El flamante DT campeón, Carlos “Topo” Lucero, ya había conseguido un título en la Liga Dolorense, pero el ex delantero ganó el Clausura 2008 al frente de Deportivo Castelli. Y ahora dio la vuelta olímpica con Independiente.

De los últimos tiempos, es el primer caso que se da con estas características: estar al frente como campeón de los dos archirrivales futbolísticos de la vecina ciudad. 
(Créditos foto: Julián Coronel)

Independiente, un campeón con todas las letras

Fue el triunfo del entendimiento colectivo por sobre la jerarquía individual. Fue Independiente mucho más pensante y equilibrado que un Ever Ready que arrancó bien, pero se desplomó ante la vertiginosidad que le puso el nuevo campeón al partido, sobre todo cuando éste encontró los espacios que le cedió el monarca saliente.
Por eso ganó bien el Rojo. Y es campeón. Por sus argumentos, por su solidez y porque supo ahora poner a tiempo los golpes necesarios y certeros para herir fieramente. Y porque además, esta vez no le dejó resquicio alguno al blanquinegro para reaccionar.
Fueron dos realidades diferentes, capitalizadas en la vitalidad que tuvo Independiente en el área contraria. Porque supo qué hacer cuando se hizo dueño de la pelota, porque hizo del criterio una virtud, y porque entendió cómo jugarle a un rival que empezó ganando, y que se fue desvirtuando poco a poco.
Del golpe inicial de Gelmini a través de un penal, hasta el empate de Alfredo Cámara sobre el cierre de la etapa inicial, pasó que Ever Ready mostró mejor rodaje, pero no supo entrarle a un rival bien abroquelado en el fondo que sólo perdió en la falta de Vandevalle a Alday, y que derivó en la concreción de Gelmini a los 11’.
Acordándose siempre que el empate le servía, Independiente fue arrimándose, ganando en la mitad de la cancha y cercenando la chance que Alday invente algo con Silva. Spinelli copó el medio, Ayala siempre colaboró, Barrios fue ganando confianza en velocidad y Poveda desgastó, mientras el cerebro de Cámara siempre estuvo activo, pese al intenso calor y sus 36 años.
El no desesperarse fue una virtud del equipo de Carlos Lucero. Siempre tuvo el partido a “rienda corta” desde los 20 minutos, después que pasó el chubasco inicial de Ever Ready, que rápidamente se quedó de a pie, como sin potencia. No gravitó Gelmini, Taylor se perdió y Salinas no tuvo participación. Y así le fue difícil siempre.
Se terminaba un primer tiempo “chato y de trámite anodino”, como diría un viejo habitué del Municipal. Justo se despertó Independiente, en un lateral, con Barrios tomando a la defensa contraria dormida y cediendo para la entrada en solitario del enorme Cámara, que de frente al arco sentenció a Tejeda para el 1 a 1. Una inocentada propia del 28 de diciembre.
Otra historia
El complemento acentuó la diferencia que hubo entre uno y otro. Independiente de movida inquietó con el escurridizo Polo, que incansablemente fue y vino cuantas veces quiso por su banda. A los 4’ un centro suyo terminó en la cabeza de Barrios y en una estupenda tapada de Tejeda.
Enseguida, Gelmini exigió a Cordero en un corner que salvó provisionalmente Poveda en el segundo palo. Un rato después, Silva encaró por izquierda y sacó un remate que llevaba destino de gol, pero Cordero tapó magníficamente, y en el rebote le tapó el cabezazo a Salinas completando una doble atajada fenomenal. Fue lo último que hizo bien Ever Ready. Apenas iban 13 minutos.
Sacudido por el aviso, Independiente respondió a los 15’ con un formidable remate de Cámara que Tejeda despejó con maestría, mostrando reflejos gigantes para ahogarle luego el gol a Polo. Pero poco pudo hacer el arquero blanquinegro a los 21’ con un centrazo de Barrios desde la derecha que aterrizó en la cabeza solitaria de Poveda, para que el 9 la clave lejos del alcance del golero y festeje con todo el pueblo “Gitano” el 2-1 y la aproximación al título.
Aún quedaba pero ya se palpitaba el final. Ever Ready intentó la heroica desacomodándose, y pensando sólo en el arco de enfrente. Le salió horrible. Con Suárez de centrodelantero, Independiente lo agarró de contra y lo mató cuatro minutos después con la maestría de Cámara y el toque a la red de Poveda que desató la locura con el 3 a 1 cuando restaban veinte.

De ahí al final nada le salió a Ever Ready, e Independiente fue cómodamente navegando hacia la conquista de la merecida corona. Porque hizo las cosas mejor, y porque mostró argumentos sólidos que fueron superiores a los de un rival deteriorado futbolísticamente, y que esta vez no tuvo la chance de reaccionar, ni siquiera desde sus individualidades, opacadas por un trabajo concienzudo de un campeón que supo cómo llegar al puerto deseado.


lunes, 22 de diciembre de 2014

Por su levantada, Ever Ready se fue más contento

Tremendo. Emotivo y cambiante. Con todos los ingredientes que el público quiere ver en un partido final de dientes apretados, con dos equipos que se entregaron en pos de una idea de lo que tienen que hacer. Nadie se puede haber ido insatisfecho, ni de un lado ni del otro, y menos aún los muchísimos neutrales que ayer ayudaron a que el Estadio luciera como en sus mejores tardes, pintando un estupendo marco.
La mueca risueña se la llevó Ever Ready, porque perdía 3 a 1 y culminó elaborando una levantada formidable para terminar 3 a 3 y volver a vivir en un rato. Independiente masculló bronca porque había tenido al campeón de rodillas y no se animó a ejecutarlo. Pero igual se fue tranquilo, sabiendo que aún puede.
Cada uno con su librito. Por eso salió un partido lindo y abierto. Independiente tuvo en Spinelli a su termómetro desde la mitad de la cancha, y la sapiencia de Cámara para mostrar siempre el camino. Ever Ready apostó a la presencia de Alday, la ayuda de Gelmini y el sacrficio de Salinas para no entregarse nunca.
Con el guante del 10
La zurda mágica de Franco Gelmini entró bien despierta. Apenas iban 3 minutos cuando tuvo un tiro de esquina desde la derecha y ejecutó como siempre. Envío lleno de rosa y veneno, el arquero Cordero que choca con Poveda y la pelota que entra para que rápidamente Ever Ready empiece a manejar los hilos con una de sus fórmulas más aceitadas: la pegada del 10.
Al rato y otra vez por la misma vía, Ever Ready casi pone el golpe de nocaut, pero increíblemente la pelota dio en el travesaño, rebotó en Sebastián Suárez y salió rebotada desde la mismísima línea de sentencia, con el defensor metido en el arco.
Era el peor momento del Rojo, que perplejo vio como a los 19’ otra vez Gelmini casi le rompe las manos a Cordero, que dio rebote y fue salvado por Polo, que despejó ante la entrada de Salinas. La caída parecía acentuarse con la correcta expulsión de Pascua, que “pasado de vueltas” vio la segunda amarilla en apenas 23 minutos.
Cuando el mundo parecía venirse abajo para los castellenses, llegó la redención. Escapada como en sus mejores tiempos de “Bombón” Ayala por izquierda, centro a tres dedos y palomita en genial definición de Alfredo Cámara, para decirles a todos en 26 minutos: “acá estamos nosotros. Vamos que no pasa nada”.
Y empezó otro partido. Con el gol, los de Carlos Lucero tomaron impulso y Ever Ready inexplicablemente se vio superado por el ímpetu visitante. Independiente se hizo siempre del balón. Cámara fue cerebro y Spinelli patrón del medio. Barrios empezó a influir con su velocidad, aunque jamás pudo encontrarse con el perdido Poveda, y así se quedó siempre en amagos.
Cuando la pelota no entró
Pese a pasar sus peores momentos, el local siguió llegando y siendo punzante. Pudo haber aumentado, pero no la embocó. A los 27’ Salinas llegó con peligro, pero su remate dio en la parte exterior de la red. A los 31’, el 9 hizo una fantástica jugada individual, pero su definición se fue apenas al lado del palo izquierdo de Cordero, que no sabía a quién retar a esa altura. Y hasta desde lejos tuvo la suya el blanquinegro, con un remate de Alday que se fue apenas alto.
Dicen que los goles que se erran en un arco, se sufren en el de enfrente. Y el axioma se cumplió a rajatabla. En el primer minuto de descuento, y cuando Ever Ready también se había quedado con diez por la expulsión de Muñoz (la segunda amarilla fue desmedida), Independiente se topó con el segundo gol, injustamente. Después de un corner, hubo un sinfín de rebotes, y entre tantas piernas apareció Sebastián Insua para estampar el impensado e inmerecido 2-1.
Los goles no se merecen, se hacen. Por esa sencilla razón, la realidad le dio un duro golpe a Ever Ready, que acusó el impacto y salió desinflado al segundo tiempo. Tuvo alguna chance menor, pero de movida fue Independiente que mostró su mejor cariz, bien plantado atrás y sostenido desde el trabajo incansable de un mediocampo rendidor. No obstante, Cordero mostró sus virtudes sacándole un tiro libre a Alday primero y cortándole un avance a Gelmini cuando llegaba Salinas.
Iban 17 minutos cuando Barrios y San Martín elaboraron una pared soñada, que terminó con el remate apenas alto del volante, que había reemplazado al lesionado Polo, víctima del juego fuerte que empezó a aparecer y que no fue merituado por el árbitro Montoya. El mismo camino siguió Gigena al rato, debiendo dejar el partido reemplazado por Traverso.
Todo parecía de Independiente pero…
Promediando el complemento, el juego no daba respiro y era de ida y vuelta. Nadie podía cometer errores a esa altura, y a las ganas de Ever Ready se le contrapuso la efectividad de un oponente eficaz. Díaz, que pocas veces encontró su novedosa posición de volante central, perdió la pelota en el medio y desde allí nació la contra que terminó en el 3-1 que marcó Barrios con su habitual solvencia a los 25 minutos.
Pero el campeón es el campeón. Tiene chapa y jerarquía. Y lo anda exhibiendo a cada rato. Apenas 60 segundos después del 1-3 en contra, pudo recuperarse con una soberbia definición de Alday desde la puerta del área grande. Al conesino le llovió la pelota y prácticamente acostó su derecha para empalmarla con alma y vida, dirigiéndola certeramente al arco.
Quedaban menos de 20 minutos y Ever Ready fue una tromba, y aunque se expuso en varias fue a buscar el empate. A los 32’ casi lo consigue, pero Cordero le tapó el disparo a Gelmini, después que éste se la llevara groseramente con el brazo sin que Montoya lo advirtiera. Un minuto después, el 10 frotó la lámpara, y desde la esquina derecha volvió a hacerlo: corner cerrado y golazo en el segundo palo para el 3-3.
Emocionante y heroico, con toda la tribuna blanquinegra rendida a los pies de un verdadero mago, que sacó otra vez a relucir su zurda enguantada para darle vida a un Ever Ready que supo cómo levantarse frente a un rival que quedó atónito, dejando pasar una oportunidad única.

No quedó nada dicho, pero los 90 minutos de ayer dejaron mucho. Queda una nueva historia el domingo próximo, en la que Ever Ready está obligado a triunfar. Si no es así, la gloria se quedará en Castelli. Será otro partido a pleno fuego, seguro.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Nuevamente, Independiente y Ever Ready cara a cara

Otra vez, como en la definición del torneo “Expedición Atlantis” de la primera mitad de año, Independiente de Castelli y Ever Ready volverán a verse las caras para dirimir cuál será el campeón.
Aquella vez la ventaja deportiva fue para el conjunto de nuestra ciudad, y ahora quien partirá con ese plus será el Rojo, por haber terminado en la primera colocación de la fase clasificatoria. Ayer y en la vecina Castelli, Independiente de local y Ever Ready de visitante, abrocharon su clasificación a la serie definitoria. Uno tuvo que exigirse un poco más, pero en los guarismos finales ambos se impusieron con holgura.
El Rojo le ganó 3-2 a Dolores (la ida había culminado 1-1) y se quedó con un global de 4-3; en tanto el blanquinegro de la calle San Martín doblegó a Deportivo Castelli en su propio terreno por 2 a 1 (en nuestra ciudad había ganado Ever Ready 3-1), y así cerró con un amplio 5-2 que no dejó dudas.
El candidato de todos
A viva voz o en cúmulo de murmullos, Ever Ready es el candidato de todos. Ayer ratificó esa condición en cancha de Deportivo Castelli. De visitante, aunque con un gran apoyo de su público, y en una cancha siempre difícil para propios y extraños, paseó su jerarquía para pasar de llave casi sin darse cuenta.
El tetracampeón conjunto que orienta Sergio Irazábal y que ahora más que nunca le apunta al “penta” (¿y al Federal C, que arranca en enero?), bajó de un hondazo las pocas aspiraciones que tenía Deportivo Castelli, que lejos estaba en los números, y también en la realidad.
Aquel 3-1 favorable al equipo de nuestra ciudad de la ida, prácticamente había sellado la suerte de la serie. Quedaban los 90 minutos de ayer, con el local buscando la heroica y Ever Ready a la caza del pasaporte. Y fue del monarca, quien bajo estas condiciones se amolda, se agranda, se adapta y hasta parece intratable.
Un gol con el sello propio de Gabriel Salinas a los 25 minutos de juego, comenzó a inclinar la balanza para los dolorenses. A partir de allí edificó una nueva tarea sólida, con Deportivo empujando sin encontrar y rodeando bien su manzana, como es su costumbre.
Cediendo protagonismo cuando se lo propuso para ver qué hacía el rival, y apretando el acelerador cuando le convenía, Ever Ready halló el segundo a los 25’ del complemento con un penal de Gelmini. Ya todo estaba dicho. El “Depo” había quedado lejos de todo. Descontó con un gol de Gestido, pero ya nada alcanzaba. El candidato de todos había vuelto a postularse con los argumentos sólidos conocidos.
La reacción de Independiente fue demasiado
Aquel 1-1 de la ida en el Estadio y una muy buena producción futbolística, habían levantado en Dolores todas las voces que invitaban a la ilusión. La revancha de ayer en cancha de Independiente de Castelli pintaba como la gran chance de este equipo humilde y que había hecho ya demasiado, pero quería ese pasito más.
Uno de los pilares de este sueño fue Santiago Salim, quien rápidamente a los 10 minutos puso el 1-0 para el albiverde. Gloria en Dolores, alarma en el Rojo, que al menos debía empatar para calmar nervios y empezar a pensar en otra cosa.
Antes de ingresar en una etapa sin vuelta atrás, Independiente encontró respuestas en uno de los hombres que tanto necesita y que cumplió con creces. Gabriel Barrios igualó y después fue el encargado de colocar el 2-1 parcial con el que el equipo conducido por Carlos Lucero empezó a cimentar su camino a la final.
En un primer tiempo ardoroso, Carlos Ayala puso el 3-1 para Independiente y puso proa hacia ese escalón que anhelaba Independiente, y que ratificaba el primer puesto de la ronda inicial. Después descontó Darío Del Valle y en el complemento Sergio Poveda marró un penal.
Todo fue algarabía “Gitana”, por el pase a la final y porque las noticias que llegaban desde la otra cancha para algunos eran buenas y para otros no tanto, porque esos querían un mano a mano contra “los de siempre”.

El 3-2 del cierre dejó en claro que las ilusiones del Rojo siguen intactas, que se viene un rival difícil con el que buscará revancha de lo ocurrido en el invierno de este mismo año. Se conocen virtudes y defectos. Allí habrá que ver cuál de los dos es más inteligente para brindar en estas Fiestas con la copa más linda.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Dolores estuvo más cerca, pero no pudo

No pareció que jugaban uno que entró casi por la ventana y otro que clasificó con holgura y hasta anticipadamente. Dolores ayer se encargó de demostrar (como si hiciera falta) que en el fútbol nuestro impera la paridad, y que casi todos pueden jugar de igual a igual. Independiente de Castelli pareció desgastado y hasta sobrado de confianza, y casi lo paga caro. Fue 1-1 y la ventaja para los ayer visitantes en la revancha, pero estuvo más cerca el equipo de nuestra ciudad.
Si un rato antes había brillado Gelmini, otro que mostró su inagotable jerarquía para manejar los tiempos fue Mauricio Del Valle, que con su escasa aptitud física pero una eficacia mental notable y una zurda monumental, enarboló el gran partido que hizo Dolores, que no ganó por muy poco. Le faltó puntería y fortuna, pero le sobró actitud.
Es raro este Independiente de Castelli, que a veces alarma con sus lagunas. Ayer Dolores le entró por todos lados, y si bien el primer tiempo fue bastante cortado, el local llegó y en la tercera lastimó con una linda definición de Marcelo Arévalo. En el segundo tiempo pareció reaccionar el conjunto castellense porque empató a los 10’ con un formidable golazo de Poveda. Pero se quedó ahí.
Dolores fue punzante y no marcó porque Cano –de buen partido- volvió a perderse un gol increíble, y porque después Arévalo tampoco cabeceó con convicción. Independiente tuvo las suyas (pocas, porque los hermanos Varela se comieron la cancha defendiendo) y la más clara fue a los 35’ cuando Canale le sacó a Traverso una chilena, en una atajada monumental cuando todos los castellenses festejaban.

Fue Dolores el que hizo el mayor gasto, pero no le alcanzó. Independiente mostró sus grietas pero no perdió. Quizás eso es lo más importante, porque irá a su casa a defender la ventaja que ostenta. Por algo fue el número uno. Deberá ratificarlo el domingo venidero. Si no es así, sufrirá mucho.

Ever Ready, con la zurda de Gelmini

Cuando el tiempo apremia y las cosas parecen complicarse, Ever Ready no necesita ir al Colegio Hogwarts, porque tiene a su Harry Potter. Insustituible, idolatrado y salvador: Franco Gelmini, o a esta altura (bah, desde hace rato) el “Mago Fran”.
El 10 blanquinegro fue el encargado ayer de ponerse el equipo al hombro, y bajo su total responsabilidad el campeón aumentó su sueño de apuntarle a la quinta estrella consecutiva, porque con el 3-1 que consiguió bajó a Deportivo Castelli y sacó una luz que alimenta su ilusión de hilvanar otro logro.
No hay muchos jugadores desequilibrantes como el “Mago Fran”, y cuando éste hace gala de su exquisita pegada, no hay con qué darle. Salvador, mágico, fabuloso. Ayer apareció cuando las papas quemaban e hizo dos golazos de tiro libre, y en otro puso un centro de aquellos para que Salinas solo tenga que empujarla sobre la línea. Por eso ganó Ever Ready un partido que se presentaba complicado, y que al término del primer tiempo perdía por 1 a 0.
El contexto del partido tuvo un tono diferente porque estaba Gelmini, y desde allí hay que analizarlo. El resto fue otra cosa: fue el conjunto castellense superando a Ever Ready y jugando mejor durante gran parte de la etapa inicial, cuando el local se quedó sin Márquez por lesión y desde la zona media el visitante supo gestar sus mejores acciones.
Cuando lo merecía, Deportivo Castelli se puso en ventaja a los 39’ con un golazo de Iván Pereyra. Hasta allí era el premio a la insistencia, y a encontrar una variante que no fuera el pelotazo al siempre absorbido Etchemendy, controlado otra vez correctamente por Sebastián Suárez. El tanto le dio confianza al lateral izquierdo castellense, que sin el expulsado Díaz encontró espacios y sobre el cierre casi convierte nuevamente, pero Tejeda le tapó en forma estupenda un mano a mano.
Ni bien el árbitro Galdeano, que se había extralimitado al expulsar a Rógora y Díaz, pitó el inicio del complemento, Gelmini tuvo la primera. Tiro libre sobre el vértice izquierdo del área grande y golazo de zurda al palo y ángulo más lejano de Contreras. Un poema para empatar, barajar y dar de nuevo.
Ever Ready se envalentonó con el empate e inexplicablemente Deportivo se retrasó y se bloqueó. Nunca más reaccionó. Silva empezó a moverse más, Alday acompañó desde el medio y Salinas exigió siempre, pero al local no le salía la puntada final. Llegó a los 36’ en un corner desde la derecha ejecutado con el veneno de Gelmini, la peinó Suárez y la empujó Salinas, 2-1.
Como quedaba poco y Deportivo perdía, desde el banco, la tribuna y hasta alguno que quedó de pic-nic en “La Rosita”, pedía a gritos que nada de faltas cercanas al área. No hicieron caso. Claro corte sobre el avance de Silva y pitazo de Galdeano. Fue el “Mago Fran” y se hizo un silencio gigante, casi como si se tratara de un penal. Tenían razón: otra vez al ángulo, ante la estéril volada del arquero. 3-1 y a un paso de la final.

Como Harry Potter con la piedra filosofal, el “Magro Fran” hechizó la redonda y la clavó donde quiso. Hizo delirar a su tribuna y que los neutrales lo aplaudieran de pie. Lo hizo él solo, como le gusta a veces a este Ever Ready que está despierto otra vez.